martes, 24 de septiembre de 2013

Russian video that made the whole world cry





Publicado el 30/07/2013
.There is still hope on this world...:)
.
.Music: The Cinematic Orchestra - Arrival Of The Bird

Conferencia con Jeff Steinberg: Preguntas x5






Publicado el 06/05/2013
Conferencia del Movimiento LaRouchista México con Jeff Steinberg: "Ante la caída del imperio financiero mundial: La Tercera Guerra Mundial de Obama o la ley Glass-Steagall de LaRouche". 2 de febrero, México D.F

viernes, 13 de septiembre de 2013

El Presidente Putin flanquea a Obama de nuevo, con una Carta Abierta a la población de Estados Unidos


http://spanish.larouchepac.com/node/20320




El Presidente Putin flanquea a Obama de nuevo, con una Carta Abierta a la población de Estados Unidos


13 de septiembre de 2013 — El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, publicó ayer en el diario New York Times un artículo editorial [1] que representa otra importante iniciativa magistral por parte del gobierno ruso, que tendrá una influencia para aumentar el potencial para poner al mundo en una situación más firme para evitar la guerra, y de ahí en adelante a las posibilidades que se abren en la paz.
El título del artículo es "Una llamada de atención desde Rusia" [1], en el cual Putin se dirige directamente al pueblo estadounidense y a sus dirigentes políticos. Destaca que ambos pueblos, de Rusia y Estados Unidos, estuvieron juntos y derrotaron a los nazis y de ahí salieron juntos a fundar las Naciones Unidas, cuya organización ha "sostenido la estabilidad de las relaciones internacionales por décadas".
Un ataque militar contra Siria por parte de Estados Unidos, pasando por alto a la ONU, sería destructivo en muchas maneras, señala. Resultaría en "en más víctimas inocentes", extendiendo potencialmente la violencia más allá de Siria y "desataría una nueva ola de terrorismo".
Luego pone de relieve algunas de las realidades sobre Siria que los estadounidenses muy rara vez escuchan: el hecho de que el gobierno sirio combate contra al-Qaeda, al cual se le han unido ejércitos mercenarios de otros países árabes, y que "hay muchas razones para creer que [el gas venenoso] fue utilizado no por el Ejército Sirio, sino por las fuerzas de oposición para provocar la intervención de sus poderosos patrocinadores extranjeros, quienes se podrían de lado de los fundamentalistas. No se pueden hacer a un lado los informes de que los militantes preparan otro ataque, esta vez en contra de Israel".
Putin no solo señala la ineficacia de que Estados Unidos trate de resolver las crisis con intervenciones militares, sino que más importante, la violación del derecho internacional solo conducirá a más violencia. "Tenemos que dejar de utilizar el lenguaje de la fuerza y volver al camino de las soluciones civilizadas diplomáticas y políticas".
Dice que aprecia que Obama muestre "interés en continuar el diálogo con Rusia sobre Siria", y subraya que esta colaboración puede "fortalecer la confianza mutua". Sin embargo, Putin señala que debe discrepar con el argumento de Obama en su mensaje al país del 10 de septiembre, donde se refirió al excepcionalismo estadounidense, y concluye en que: "Todos somos diferentes, pero cuando pedimos la bendición del Señor, no debemos olvidar que Dios nos creó iguales".
Por supuesto, el excepcionalismo del que habló Obama, no es nada estadounidense en absoluto, sino el pretendido derecho de su gobierno a violar el derecho internacional. Pero no le valió para nada su petulancia.
Puede ver el texto completo en inglés aquí. [1]

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Putin: El ataque planeado contra Siria puede desencadenar una nueva ola de terrorismo




http://actualidad.rt.com/actualidad/view/105471-putin-carta-ataque-siria-eeuu

Putin: El ataque planeado contra Siria puede desencadenar una nueva ola de terrorismo

Publicado: 12 sep 2013 | 1:17 GMT Última actualización: 12 sep 2013 | 4:54 GMT
El presidente ruso, Vladímir Putin, expresó en un artículo publicado por el diario 'The New York Times' que el ataque planeado contra Siria puede extender el conflicto y generar una nueva ola de terrorismo.
Le presentamos a continuación el contenido del artículo de Vladímir Putin titulado 'Llamamiento a la precaución desde Rusia'.

Los recientes acontecimientos relacionados con Siria me han llevado a dirigirme directamente al pueblo estadounidense y a sus líderes políticos. Es importante hacerlo en un momento cuando no hay suficiente comunicación entre nuestras sociedades.

Nuestras relaciones han pasado por diferentes etapas. Nos enfrentamos durante la Guerra Fría. Pero también fuimos aliados una vez y derrotamos juntos a los nazis. La organización internacional universal, las Naciones Unidas, se estableció entonces para evitar que tal devastación vuelva a suceder.

Es extremadamente peligroso animar a la gente a verse como algo excepcional, sea cual sea la motivación 


Los fundadores de Naciones Unidas se dieron cuenta de que las decisiones que afectan a la guerra y a la paz deben tomarse solamente por consenso y, con el permiso de Estados Unidos, el derecho de veto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad está consagrado en la Carta de las Naciones Unidas. La profunda sabiduría de esto ha apuntalado la estabilidad de las relaciones internacionales desde hace décadas.

Nadie quiere que las Naciones Unidas corra la suerte de la Liga de las Naciones, que se derrumbó porque carecía de influencia real. Esto es posible si los países influyentes eluden las Naciones Unidas y toman una acción militar sin autorización del Consejo de Seguridad.

El posible ataque de Estados Unidos contra Siria, pese a la fuerte oposición de muchos países y de los principales líderes políticos y religiosos, incluido el Papa, dará lugar a más víctimas inocentes y a una escalada, extendiendo el conflicto más allá de las fronteras de Siria. Un ataque aumentaría la violencia y desencadenaría una nueva ola de terrorismo. Podría socavar los esfuerzos multilaterales para resolver el problema nuclear de Irán y el conflicto palestino-israelí y desestabilizar aún más Oriente Medio y el Norte de África. Podría romper el equilibro del sistema del derecho internacional y el orden.

Millones de personas en todo el mundo ven más y más a Estados Unidos no como un modelo de democracia, sino que ven que confía únicamente en la fuerza bruta, formando coaliciones bajo el lema "o estás con nosotros o contra nosotros"  


Siria no está siendo testigo de una batalla por la democracia, sino de un conflicto armado entre el Gobierno y la oposición en un país multirreligioso. Hay algunos defensores de la democracia en Siria. Pero hay más que suficientes combatientes de Al Qaeda y extremistas de todas las tendencias que luchan contra el Gobierno. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha tachado a Al Frente Nusra y al Estado Islámico de Irak y el Levante, que luchan contra la oposición, como organizaciones terroristas. Este conflicto interno, alimentado por las armas extranjeras suministradas a la oposición es uno de los más sangrientos del mundo.

Los mercenarios de los países árabes que luchan allí y cientos de milicianos de países occidentales e incluso de Rusia son para nosotros un motivo de profunda preocupación. ¿No volverán ellos a nuestros países con la experiencia adquirida en Siria? Después de todo, después de los combates en Libia, los extremistas se trasladaron a Mali. Esto nos amenaza a todos.

Desde el comienzo, Rusia ha abogado por un diálogo pacífico que permita a los sirios desarrollar un plan de compromiso para su propio futuro. No estamos protegiendo al Gobierno sirio, sino el derecho internacional. Tenemos que utilizar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y creer que la preservación de la ley y el orden en el complejo y turbulento mundo de hoy es una de las pocas maneras de impedir que las relaciones internacionales se deslicen hacia el caos. La ley sigue siendo la ley y tenemos que seguirla, nos guste o no. Bajo el actual derecho internacional, el uso de la fuerza solo se permite en defensa propia o por la decisión del Consejo de Seguridad. Cualquier otra cosa es inaceptable en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y constituiría un acto de agresión.

Tenemos que dejar de utilizar el lenguaje de la fuerza y volver a la senda de la diplomacia civilizada y del acuerdo político 


No cabe duda alguna de que se usó gas venenoso en Siria. Pero hay muchas razones para creer que no fue utilizado por el ejército sirio, sino por las fuerzas de la oposición para provocar la intervención de sus poderosos amos extranjeros, que estarían al lado de los fundamentalistas. Los informes de que los milicianos están preparando otro ataque —esta vez contra Israel— no pueden ser ignorados.

Es alarmante que la intervención militar en los conflictos internos en el extranjero se haya convertido en algo común para Estados Unidos. ¿Será el interés de Estados Unidos a largo plazo? Lo dudo. Millones de personas en todo el mundo ven más y más a Estados Unidos no como un modelo de democracia, sino que ven que confía únicamente en la fuerza bruta, formando coaliciones bajo el lema "o estás con nosotros o contra nosotros".

Pero la fuerza ha demostrado ser ineficaz e inútil. Afganistán está sufriendo y nadie puede decir qué va a pasar después de que se retiren las fuerzas internacionales. Libia está dividida en tribus y clanes. En Irak la guerra civil sigue cobrándose decenas de muertos cada día. En Estados Unidos muchos trazan una analogía entre Irak y Siria y se preguntan por qué su Gobierno quiere repetir los errores recientes.

No importa cómo se llevan a cabo los ataques o lo sofisticadas que sean armas, las víctimas civiles son inevitables, incluidos los ancianos y los niños, a quienes los ataques tendrían que proteger.

El mundo reacciona preguntándose que si no se puede contar con el derecho internacional, entonces hay que encontrar otras formas para garantizar su seguridad. Así, un número creciente de países trata de adquirir armas de destrucción masiva. Esto es lógico: si tiene la bomba, nadie va a tocarle. Nos hablan de la necesidad de fortalecer la no proliferación, cuando en realidad esto se está erosionando. 

Todos somos diferentes, pero cuando pedimos las bendiciones del Señor, no debemos olvidar que Dios nos creó iguales  


Tenemos que dejar de utilizar el lenguaje de la fuerza y volver a la senda de la diplomacia civilizada y del acuerdo político.

En los últimos días ha aparecido una nueva oportunidad para evitar la acción militar. Estados Unidos, Rusia y todos los miembros de la comunidad internacional deben aprovechar la disposición del Gobierno sirio para colocar su arsenal químico bajo el control internacional para su posterior destrucción. A juzgar por las declaraciones del presidente Obama, Estados Unidos considera esto como una alternativa a la acción militar.

Yo saludo el interés del presidente en continuar el diálogo con Rusia sobre Siria. Tenemos que trabajar juntos para mantener viva esta esperanza, como acordamos durante la reunión del G8 en Lough Erne, en Irlanda del Norte, en junio y volver a la vía de las negociaciones.

Si podemos evitar el uso de la fuerza contra Siria, esto mejorará el clima de las relaciones internacionales y fortalecerá la confianza mutua. Para nosotros será un éxito compartido y abrirá la puerta a la cooperación en otras cuestiones fundamentales.

Mi relación laboral y personal con el presidente Obama está marcada por una creciente confianza. Lo agradezco. Estudié detalladamente su discurso a la nación del martes. Y quiero decir que estoy en desacuerdo con el énfasis que hizo en la excepcionalidad estadounidense, afirmando que la política de Estados Unidos es "lo que hace diferente a Estados Unidos. Es lo que nos hace excepcionales". Es extremadamente peligroso animar a la gente a verse como algo excepcional, sea cual sea la motivación. Hay países grandes y países pequeños, ricos y pobres, los que tienen una larga tradición democrática y aquellos que todavía están buscando su camino a la democracia. Sus políticas son diferentes, también. Todos somos diferentes, pero cuando pedimos las bendiciones del Señor, no debemos olvidar que Dios nos creó iguales.  


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/105471-putin-carta-ataque-siria-eeuu

A Plea for Caution From Russia What Putin Has to Say to Americans About Syria By VLADIMIR V. PUTIN Published: September 11, 2013


New York Times

http://www.nytimes.com/2013/09/12/opinion/putin-plea-for-caution-from-russia-on-syria.html?hp&_r=2&



OP-ED CONTRIBUTOR

A Plea for Caution From Russia

What Putin Has to Say to Americans About Syria

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MOSCOW — RECENT events surrounding Syria have prompted me to speak directly to the American people and their political leaders. It is important to do so at a time of insufficient communication between our societies.
Oliver Munday
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For Op-Ed, follow@nytopinion and to hear from the editorial page editor, Andrew Rosenthal, follow@andyrNYT.

Readers’ Comments


Relations between us have passed through different stages. We stood against each other during the cold war. But we were also allies once, and defeated the Nazis together. The universal international organization — the United Nations — was then established to prevent such devastation from ever happening again.
The United Nations’ founders understood that decisions affecting war and peace should happen only by consensus, and with America’s consent the veto by Security Council permanent members was enshrined in the United Nations Charter. The profound wisdom of this has underpinned the stability of international relations for decades.
No one wants the United Nations to suffer the fate of the League of Nations, which collapsed because it lacked real leverage. This is possible if influential countries bypass the United Nations and take military action without Security Council authorization.
The potential strike by the United States against Syria, despite strong opposition from many countries and major political and religious leaders, including the pope, will result in more innocent victims and escalation, potentially spreading the conflict far beyond Syria’s borders. A strike would increase violence and unleash a new wave of terrorism. It could undermine multilateral efforts to resolve the Iranian nuclear problem and the Israeli-Palestinian conflict and further destabilize the Middle East and North Africa. It could throw the entire system of international law and order out of balance.
Syria is not witnessing a battle for democracy, but an armed conflict between government and opposition in a multireligious country. There are few champions of democracy in Syria. But there are more than enough Qaeda fighters and extremists of all stripes battling the government. The United States State Department has designated Al Nusra Front and the Islamic State of Iraq and the Levant, fighting with the opposition, as terrorist organizations. This internal conflict, fueled by foreign weapons supplied to the opposition, is one of the bloodiest in the world.
Mercenaries from Arab countries fighting there, and hundreds of militants from Western countries and even Russia, are an issue of our deep concern. Might they not return to our countries with experience acquired in Syria? After all, after fighting in Libya, extremists moved on to Mali. This threatens us all.
From the outset, Russia has advocated peaceful dialogue enabling Syrians to develop a compromise plan for their own future. We are not protecting the Syrian government, but international law. We need to use the United Nations Security Council and believe that preserving law and order in today’s complex and turbulent world is one of the few ways to keep international relations from sliding into chaos. The law is still the law, and we must follow it whether we like it or not. Under current international law, force is permitted only in self-defense or by the decision of the Security Council. Anything else is unacceptable under the United Nations Charter and would constitute an act of aggression.
No one doubts that poison gas was used in Syria. But there is every reason to believe it was used not by the Syrian Army, but by opposition forces, to provoke intervention by their powerful foreign patrons, who would be siding with the fundamentalists. Reports that militants are preparing another attack — this time against Israel — cannot be ignored.
It is alarming that military intervention in internal conflicts in foreign countries has become commonplace for the United States. Is it in America’s long-term interest? I doubt it. Millions around the world increasingly see America not as a model of democracy but as relying solely on brute force, cobbling coalitions together under the slogan “you’re either with us or against us.”
But force has proved ineffective and pointless. Afghanistan is reeling, and no one can say what will happen after international forces withdraw. Libya is divided into tribes and clans. In Iraq the civil war continues, with dozens killed each day. In the United States, many draw an analogy between Iraq and Syria, and ask why their government would want to repeat recent mistakes.
No matter how targeted the strikes or how sophisticated the weapons, civilian casualties are inevitable, including the elderly and children, whom the strikes are meant to protect.
The world reacts by asking: if you cannot count on international law, then you must find other ways to ensure your security. Thus a growing number of countries seek to acquire weapons of mass destruction. This is logical: if you have the bomb, no one will touch you. We are left with talk of the need to strengthen nonproliferation, when in reality this is being eroded.
We must stop using the language of force and return to the path of civilized diplomatic and political settlement.
A new opportunity to avoid military action has emerged in the past few days. The United States, Russia and all members of the international community must take advantage of the Syrian government’s willingness to place its chemical arsenal under international control for subsequent destruction. Judging by the statements ofPresident Obama, the United States sees this as an alternative to military action.
I welcome the president’s interest in continuing the dialogue with Russia on Syria. We must work together to keep this hope alive, as we agreed to at the Group of 8 meeting in Lough Erne in Northern Ireland in June, and steer the discussion back toward negotiations.
If we can avoid force against Syria, this will improve the atmosphere in international affairs and strengthen mutual trust. It will be our shared success and open the door to cooperation on other critical issues.
My working and personal relationship with President Obama is marked by growing trust. I appreciate this. I carefully studied his address to the nation on Tuesday. And I would rather disagree with a case he made on American exceptionalism, stating that the United States’ policy is “what makes America different. It’s what makes us exceptional.” It is extremely dangerous to encourage people to see themselves as exceptional, whatever the motivation. There are big countries and small countries, rich and poor, those with long democratic traditions and those still finding their way to democracy. Their policies differ, too. We are all different, but when we ask for the Lord’s blessings, we must not forget that God created us equal.
Vladimir V. Putin is the president of Russia.

Cámara baja de Suiza debate las propuestas Glass-Steagall



http://espanol.larouchepac.com/node/20295


Cámara baja de Suiza debate las propuestas Glass-Steagall


10 de septiembre de 2013 — Las sesiones de otoño de la Nationalrat suiza (la cámara baja del parlamento) tienen tres mociones con propuestas de separación bancaria al estilo Glass-Steagall (Trennbanken), introducidas por los Socialistas (SP), el Partido del Pueblo Suizo (SVP) y el Partido Verde. En entrevista con el periódico Tagesanzeiger de Berna, el fundador del SVP Chistoph Blocher reveló que ha habido contactos informales con miembros del SP con el fin de construir una alianza sobre la propuesta. El SP y el SVP tienen una mayoría de votos en la Nationalrat, pero los conflictos ideológicos han impedido hasta ahora una coalición en torno a este tema.
"Afuera de los reflectores, nosotros hablamos con representantes razonables del SP que ven el problema", le dijo Blocher al periódico. "Después de todo, en el pasado ellos discutieron conmigo y con Nicholas von Hayek, así como también con el presidente del SP, Levrat, sobre una iniciativa común. Desafortunadamente ha fracaso hasta ahora en el parlamento".
Blocher atacó también a la regulación del "rescate interno" (el prototipo Chipre) que emitió la entidad reguladora Finma, y dijo que la confiscación de los depósitos mayores a los 100,000 francos suizos para salvar a los bancos "¡es fatal! No resuelve el problema, sino que lo hace más grande. Porque cuando la gente huele que un banco está en problemas, los clientes van a retirar de inmediato sus depósitos mayores a 100,000 francos, lo cual aumentará la insolvencia de los bancos sistémicamente relevantes. Hoy mismo, ya los empresarios sacan su dinero y lo mantienen como certificados bancarios en sus cajas de seguridad. Ya no confían en ellos".
También el escritor Gian Trepp, hace un llamado en su blog a una alianza multipartidista a favor de un proyecto de ley Trennbanken. "Lo que está en juego es la reducción de dos bancos grandes a dimensiones compatibles con la economía suiza, y a través de esto, poner los intereses económicos del país por encima de los intereses de los accionistas del UBS dominado por Singapur y Estados Unidos, y del Credit Suisse dominado por Qatar, Arabia Saudita y Estados Unidos. El sistema Trennbanken refleja los intereses fundamentales de los trabajadores, porque promueve la creación de empleos en Suiza. El sistema monetario y de crédito en la zona franca se estabilizaría y se evitaría la socialización de los costos de tener que rescatar grandes bancos sistémicamente relevantes...
"De manera similar, el sistema Trennbanken refleja los intereses fundamentales de las empresas con sede en Suiza, denominadas en francos suizos. Un sistema monetario y crediticio estable es una precondición indispensable para hacer que nuestro propio capital obtenga suficiente ganancias. Por lo tanto es lógico que los empresarios y el representante del SVP, Chistof Blocher, apoyen el sistema Trennbanken".

John Reed del Citigroup hace un llamado por la Glass-Steagall



http://espanol.larouchepac.com/node/20294

John Reed del Citigroup hace un llamado por la Glass-Steagall


10 de septiembre de 2013 — Otro banquero de altos vuelos sufrió su conversión camino a Damasco, a favor de la Glass-Steagall. En entrevista con el Financial Times John Reed, ex presidente ejecutivo de Citigroup y Citicorp salió pidiendo el restablecimiento de la Glass-Steagall. En 1998 Reed supervisó la fusión de Citicorp con Travelers Insurance para formar el Citigroup, dándole así el banderazo de salida a la era post Glass-Steagall de la banca universal. A principios de este año, su colega entonces Sandy Weill declaró que la causa primordial de la crisis había sido la derogación de la Ley Glass-Steagall.
El artículo del Financial Times [1] hace referencias primero a la pelea en el Congreso en torno a la Glass-Steagall. "Ahora los políticos en Estados Unidos están intentando reintroducir la división [entre banca comercial y banca de inversiones] diciendo que la derogación de la Glass-Steagall contribuyó al desastre financiero". Señalan que Reed admitió que la lógica de la fusión de Citigroup con Travelers era "errada" y que "debe restablecerse la vieja división Glass-Steagall". Reed pasó a culpar a las diferencias "culturales" entre los banqueros de inversiones y los banqueros comerciales en donde los primeros esencialmente se apoderaron de la banca.
Reed también dijo que la idea de que la banca universal iba a generar ahorros al crear "una banca que hiciera todo" también resultó ser un fracaso, dado que la complejidad de los productos financieros "sintéticos" de los banqueros de inversiones en realidad requieren más banqueros por cliente empresarial. Es más, los clientes empresariales se dieron cuenta de que estos banqueros eran incompetentes y "no estaban equipados para darle un consejo profesional a la gente".
La declaración más importante que hizo fue que negó que fuera a ser difícil restablecer de nuevo la Glass-Steagall. "Se puede hacer. La industria financiera es pasmosamente flexible. No tenemos grandes bases de capital fijo. No es que tengamos fábricas que haya que rediseñar".
"Si hubiera resultado que se le podía proporcionar financiamiento a la industria de una manera más efectiva en los costos, entonces habría sido provechoso juntar las dos instituciones. Pero dado que no lo hay y dado que existen estos problemas culturales... termina uno diciendo que probablemente esta no es una gran estructura para la industria".